10 de jul. 2013

UNA PERSPECTIVA DEL MONASTERIO DE EL ESCORIAL, PIEZA DESTACADA EN LA SUBASTA QUE ESTE MES DE JULIO PRESENTA LA CASA DE SUBASTAS SETDART



Aquest text és resultat de l'estudi que he realitzat aquests darrers dies per documentar algunes de les obres provinents de la col.lecció d'art que Ramon Casas i la seva família tenia al monestir del Sant Benet del Bages, i que se subhastaran aquest dies a la casa de Subhastes per internet Setdart. 
El treball, escrit en castellá pq es tenia que publicar en un bloc diferent al meu, es basa en la perspectiva del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, una obra que em va cridar l'atenció i em va promoure a buscar més informació sobre ell. 



Oléo sobre lienzo anónimo que se subasta en Setdart, procedente de la col. Ramon Casas en Sant Benet de Bages
 


Durante este mes de julio Setdart subastará diversas piezas procedentes de la colección de arte que el pintor modernista Ramon Casas y su familia habían atesorado en el monasterio de Sant Benet de Bages (Barcelona). Se trata de una amplia selección compuesta por más de 200 obras de arte, principalmente pintura y escultura religiosa de diversa procedencia y épocas distintas, así como cerámica española (Talavera, Puente del Arzobispo, aragonesa, catalana, Manises, etc.), relicarios, medallas y objetos diversos.

Entre todas estas piezas destaca un interesante óleo realizado entre los últimos años del siglo XVI y los primeros del XVII, en el que se representa una perspectiva muy detallada del conjunto arquitectónico del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, complejo arquitectónico ideado por Felipe II para convertirse en la sepultura del cuerpo de su padre, el emperador Carlos V. Construido entre 1563 y 1584, inicialmente el proyecto fue pensado por el arquitecto Juan Bautista de Toledo, el cual diseñó un magno edificio de planta regular y simétrica, una estructura que continuó Juan de Herrera al ser nombrado nuevo director de las obras. El resultado fue un enorme complejo urbanístico que ya durante su construcción causó asombro, admiración y curiosidad entre sus contemporáneos, tanto españoles como del resto de Europa, convirtiéndose en uno de los grandes hitos de la arquitectura mundial de la época moderna, hasta el punto de ser nombrado la “Octava maravilla del Mundo”.

El monasterio de El Escorial en obras. Rodrigo de Holanda, 1576. Londres, Hatfield House, colección del marqués de Salisbury

Este interés que suscitó el edificio que conformaba el palacio y monasterio de El Escorial hizo que artistas de la época quisieran plasmar pictóricamente su perspectiva. Ya durante el verano-otoño de 1576 se realizó un primer dibujo corográfico, El Monasterio de el Escorial en obras (Londres, Hatfield House, colección del marqués de Salisbury), obra de gran detallismo que en un primer momento fue atribuida al arquitecto Juan de Herrera, posteriormente al pintor Fabrizio Castello, y que estudios más recientes citan como autor de la pieza al pintor flamenco afincado en El Escorial, Rodrigo de Holanda (Oudenburg, Bruselas, c.1540-El Escorial, Madrid, c.1599). En este dibujo queda claro el bullicio que se vivía por aquel entonces en la fábrica de El Escorial.

Con las obras del monasterio aún sin terminar, a finales de 1582 el pintor genovés afincado en Madrid Fabrizio Castello (1562-1617) empezó a pintar, por encargo de Felipe II, una Vista panorámica del Monasterio de El Escorial (1582-83). Este cuadro, que decoró una de las estancias palatinas de San Lorenzo de El Escorial, sirvió para que el rey le encargara como mínimo otras dos versiones. La primera, una aguada al papel (1583), fue enviada a Lisboa para decorar el Torreón Real de los Pazos de Ribeira. La segunda, finalizada a principios de 1584 y de mayor medida, se colocó en alguna de las estancias del Real Alcázar de Madrid. Actualmente uno de estos óleos se encuentra en el Salón de los Embajadores del monasterio de El Escorial, y se cree que la vista de El Escorial que se expone en la catedral de Valladolid como obra anónima también se podría atribuida al mismo Fabrizio Castello.

Grabado del arquitecto Juan de Herrera, 1583



















¿Pero son los tres cuadros del pintor hispano-genovés las primeras vistas panorámicas que se realizaron del Monasterio de El Escorial? Si durante esos meses de 1582 y 1583, cuando Castello se encuentra pintando estos cuadros, las obras aún no estaban finalizadas y faltaba construir elementos arquitectónicos y decorativos que sólo se conocían por las trazas realizadas por el arquitecto Juan de Herrera, detalles que si que aparecen pintados en los lienzos de Castello, ¿de donde sacó este la información? Pues la respuesta es clara. Para realizar sus tres vistas el pintor se basó en el dibujo arquitectónico a escala de la fachada occidental del monasterio, la de la entrada del templo, realizado por el arquitecto Juan de Herrera. Una perspectiva caballera, actualmente desaparecida, que formaba parte del conjunto gráfico del proyecto del edificio i que acabaría siendo una de los doce grabados de la serie de vistas del monasterio de El Escorial que trazaría Herrera y que serian grabados por el flamenco Pedro Perret (1555-c.1625). A pesar del enfado del arquitecto al conocer la existencia de estos tres cuadros de Castello, entre las pertenencias inventariadas tras la muerte de su esposa en 1595 existe un óleo que representa una vista del monasterio de el Escorial, pieza anónima, presencia que nos demuestra que a Herrera no le disgustaban los cuadros, sino que le preocupaba era la pérdida económica que habría supuesto la no obtención del encargo para realizar la serie de grabados con vistas del monasterio. Una serie de cuatro mil ejemplares que se editó en Madrid el año 1589 con gran éxito, convirtiendo el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en un edificio admirado, reconocido y ampliamente reproducido ya que estos grabados sirvieron a muchos otros artistas como plantilla para sus perspectivas del monasterio, unos cuadros que en algunos casos son copias exactas y en otros, interpretaciones de la obra de Herrera. 

Balthasar Moretus, 1624 para la edición del Atlas Parergon por Abraham Ortelius,

Como ejemplos de este interés por plasmar la perspectiva de El Escorial tenemos el grabado coloreado realizado por Balthasar Moretus en 1624 para la edición del Atlas Parergon por Abraham Ortelius, o el grabado de la Vista del Monasterio de El Escorial del cartógrafo holandés Johannes Blaeu (1662), en el que a la perspectiva casi idéntica a la de los otros cuadros, le suma la presencia de figuras humanas en en primer término, una inclusión que rompe con la sensación de monumentalidad del conjunto arquitectónico. 

Vista del Monasterio de El Escorial de Johannes Blaeu (1662)

Una solución que también encontramos en las diversas vista del pintor francés Louis de Caullery (1582-1621), piezas destacadas y muy valoradas. Un de estos óleos sobre cobre de Caullery fue vendió el año 2007 por la casa de subastas Alcalá de Madrid por 127.000 euros.


Una de las obras de Louis de Caullery



Así pues, el óleo sobre lienzo El Escorial que forma parte de esta selección de la subasta especial de Setdart coincide en muchos aspectos con las vistas del monasterio que hemos ido enumerando en este artículo. La calidad artística que presenta este lienzo nos demuestra que es obra de un muy buen pintor, de un artista que domina la perspectiva y el dibujo, y que no realiza la simple copia de un grabado. Una perspectiva caballera de la fachada occidental del monasterio que por proporciones coincide casi exactamente con el conocido grabado de Herrera, pero con la voluntad de dar un paso más, pintando una visión corográfica del espacio con la que consigue captar con mayor realismo y detalle el paisaje y la atmósfera de los parajes que rodean el conjunto arquitectónico de El Escorial. Una manera de pintar que nos recuerda a la utilizada por el pintor Félix Castello (Madrid, 1595-1651), hijo de Fabrizio Castello, en los paisajes y las vistas arquitectónicas que realizó en 1637, para pintar cinco vistas de otras casas de campo reales, encargo destinado a decorar el pabellón de caza de la Torre de la Parada, a las afueras de Madrid, edificio en cuyas paredes también se exponían dos cuadros anónimos de vistas de El Escorial.
Torre de la Parada, óleo de Félix Castello, 

Esta misma voluntad documental, a la vez que decorativa, debió ser la que Ramon Casas encontró en la perspectiva de El Escorial que durante años estuvo colgada en una de las paredes del monasterio de Sant Benet de Bages y que ahora sale a subasta.

Bibl.
Martinez Ripoll, Antonio; La imagen artística de El Escorial en la España de los Austrias: Génesis y fijación de un arquetipo visual, 1996. 

PART DE LA COL.LECCIÓ D'ART QUE RAMON CASAS TENIA AL MONESTIR DE SANT BENET DE BAGES SURT A SUBHASTA DE FORMA "ANÒNIMA"


Sembla que darrerament Ramon Casas, o el seu llegat, está de pega. Si fa dos any la seva casa a Sitges, coneguda com casa Rocamora, i catalogada amb el màxim nivell de protecció, va ser endecorrada vilment per tal de converti-la en un simple distribuidor entre dos museus, el Cau Ferrat i el Maricel, ara li toca rebre a la  col.lecció d'art que durant anys ell i la seva família van atesorar al monestir de Sant Benet de Bages. 

Fa una setmana vaig rebre l'encàrrec de documentar una selecció d'obres d'alta època que surten a subhasta a la casa de subhastes per internet Setdart. En un primer moment la informació que vaig rebre, i que era la que tenien els responsables de Setdart, era que aquestes obres procedien d'una col.lecció privada castellana que els seus hereus havien decidit vendre i que no volien donar el seu nom. Posada en l'encàrrec que se m'havia fet vaig començar a buscar documentació que em permetés catalogar o com a mínim trobar alguna informació artística i històrica d'aquestes obres. La meva consulta va passar per experts en aquesta alta època de la UB, i per fonts més properes que coneixien la procedència de la col.lecció, una informació que no concordava amb la procedència castellana. Tot al contrari.... aquesta col.lecció estava originariament més propera del que ens podiem pensar.  

Una documentació gràfica on no hi cabia cap dubte sobre la procedència de les peces, ja que es mostraven on havien estat penjades aquestes peces, no deixava dubte a que havien pormat part de  la col.lecció d'art que Ramon Casas i la seva família tenien al monestir de Sant Benet del Bages. 

Davant la negativa per part de la fundació Catalunya Caixa la Pedrera (darrera propietària d'aquestes obres des de la fusió de caixes en la que s'hi va incloure Caixa Manresa) de fer pública la procedència d'aquesta col.lecció, i amb el volgut convenciment de que la venta d'aquestes obres és plenament legal i lícita (ja que desconeixo totalment quin és el contingut dels estatuts que regeixen aquestes fundacions) la única explicació que hi trobo a tot aquest silenci i ultracisme per part de la fundació  propietaria del monestir de Sant Benet de Bages i tot el que aquest conté, és que tenen clar que no és molt étic ni moral vendre en subhasta privada part del patrimoni de la fundació d'una caixa que té com a base i reclam la difusió cultural.

Ahir al vespre la notícia ja corria per les seccions de cultura d'alguns diaris, i avui surt a portada al diari ARA, que li dedica una article interessant que deixa molts fronts oberts.






La relació entre Ramon Cases i Carbó (Barcelona, 1866-1932) amb Sant Benet de Bages ve de lluny. Ja des del seu naixement, el pintor, fill d'una família benestant d'industrials catalans, va estar lligat a aquesta població ja que a Sant a Fruitós de Bages, municipi en el qual es troba Sant Benet, estava instal·lada la fàbrica de vapor dels Carbó, els seus avis materns. Però va ser a partir de l'any 1907, quan la seva mare Elisa Carbó i Ferrer va comprar el derruït monestir romànic de Sant Benet del Bages, juntament amb les terres que  l'envoltaven, quan les estades del pintor en aquesta terra van ser més recurrents.


Després d'una llarga història, de ser seu de grans esdeveniments i de caure en l'oblid, el monestir de Sant Benet de Bages, peça fonamental del romànic català, es trobava en estat de ruïna, una situació que no va  impedir a la família Casas Carbó d'iniciar un gran projecte per restaurar-ho i retornar-li l'esplendor que havia viscut aquest edifici des de la seva construcció l'any 972 fins que el seu desamortitzat i abandonat pels últims monjos benedictins l'any 1835. 

Per a tan important objectiu Ramon Casas va comptar amb un dels grans arquitectes del modernisme, Josep Puig i Cadafalch, que al igual que ell era un gran amant de l'art i una persona que entenia la necessitat de recuperar i valorar el patrimoni català. En aquest sentit, anys més tard Casas no va dubtar a acceptar la direcció de les obres de restauració del castell de Tamarit, edifici en ruïnes que havia adquirit el seu gran amic, el nord-americà Charles Deering. 

Des d'un primer moment Ramon Casas es va sentir molt lligat al monestir, ja convertit en una magna residència d'estiu per a tota la família, lloc on van passar llargues temporades. Aquesta passió  que el pintor sentia per Sant Benet la va saber contagiar als seus amics més propers, fins al punt de que durant el mes de juliol de 1911 Casas va passar uns dies al monestir organitzant les noces d'un altre gran amic, Miquel Utrillo Morlius amb Lola Vidal. 

La parella va celebrar la cerimònia religiosa a la parròquia de Sant Fruitós de Bages, ja que la capella del monestir estava desconsagrada per la desamortització, però el banquet va tenir lloc en un dels salons de Sant Benet. Unes grans estances decorades amb peces de mobiliari, objectes decoratius i pintures, principalment de temàtica religiosa, que amb els anys havia anat adquirint Ramon Casas. 

A la mort de la seva mare Elisa el 10 de novembre de 1912, Ramon Casas va passar a ser el propietari del monestir de Sant Benet de Bages. Aquest fet no va canviar els costums de la família Casas Carbó que durant dècades, ja que van ser els nebots del pintor els que van heretar l'edifici quan aquest va morir en 1932, va seguir passant-hi tots els estius fins que l'any 2000 el monestir de Sant Benet de Bages i gran part de la col·lecció d'art que albergava va ser venut a Caixa Manresa. Algunes d'aquestes peces tornen a ser exposades en les dependències del monestir de Sant Benet. 

Les 200 peces que surten a subhasta  a Setdart, són una selecció de les obres descartades pels gestors de la fundació que actualment gestiona el complex cultural de MonSantBenet. Obres d'art, principalment pintura i escultura religiosa de procedència diversa i èpoques diferents, així com peces de ceràmica espanyola, relicaris, medalles i objectes diversos que tenen el seu valor en el context i objectiu en el qual van ser adquirides per la família Casas. 

Entre aquests obres m'ha cridat l'atenció que tot i els molts sants i santes que es subhasten no n'hi ha cap que representi Sant Benet, així com també m'ha pica la curiositat, pel seu interès patrimonial i documental, l'oli anònim d'una perspectiva del Real Monestir de Sant Lorenzo de l'Escorial, del qual he realitzat un petit estudi que publico en un altre post. 




Per cert, demà 11 de juliol és Sant Benet..... esperem que ens protegeixi a tots i al nostre patrimoni, que tanta falta fa!!!